Feeds:
Entradas
Comentarios

¡DESPIERTA! capítulo I

portada-despierta1Dicen que una persona es sabia cuando aprende de los errores de los demás, ojalá tú seas una de estas personas. A mí me hubiera gustado que alguien me indicara que existían otras posibilidades, pero yo estaba rodeada de almas escépticas al respecto de una verdad diferente y la visión que tiene el escéptico del conocimiento superior es muy limitada; algo imposible de explicar a alguien que no tenga la amplitud de criterio suficiente para, por lo menos considerar tal posibilidad; y, yo sí estaba abierta a otras posibilidades. En ocasiones el estudiar hechos dudosos, pueden conducirnos a hechos verdaderos. La sabiduría no es comunicable, el conocimiento sí; a mí me gustaría facilitar tu “camino”. Todo lo que te voy a contar es el producto de mucho tiempo de inquietud, de dudas, de preguntas sin respuestas, del cómo y el por qué, y a pesar de estar de acuerdo con este aforismo…
Sé reservado. Si ofreces libremente tus consejos, pueden caer en oídos sordos o en mentes cerradas. Tu experiencia y tus juicios tienen mayor valor cuando se te solicitan ( Susurros del Ser, Validivar)
sigo adelante con mi humilde opinión o visión de las cosas, ya que sería un atrevimiento por mi parte llamarlos consejos. Desde que nací estuve atenta a todo lo que me decían, siempre he sido una persona que tenía muchas preguntas por hacer y las respuestas si bien las fui almacenando nunca me convencían. Escuché a mis padres, a mis amigos, a mi familia en general, a las personas mayores, que supuestamente sabían mucho más que yo, pero mi Yo interior, del que mucha gente habla y nadie te dice cómo llegar a él, me indicaba que lo que yo buscaba, no lo encontraría así de fácil, porque ellos me contaban “su verdad”, la verdad que les habían enseñado y que ellos no habían ni siquiera cuestionado; y si lo hubieran hecho, no hubieran obtenido respuestas, ya que la época no contribuía para tales cuestiones; pocas personas (por lo menos cerca de mí) poseían una mente dispuesta a explorar verdades diferentes; sin embargo yo sí que estaba dispuesta a escuchar las respuestas más disparatadas, más increíbles, más poco probables, estaba dispuesta a encontrar las respuestas en cualquier parte y todo era digno de tenerlo en cuenta, yo quería ir en “Búsqueda de la Verdad”. “El que quiera instruirse debe primeramente saber dudar, pues la duda del espíritu conduce a la manifestación de la verdad” (Aristóteles, libro segundo de la metafísica) Me di cuenta que no es fundamental estar de acuerdo con las creencias de los demás, pero sí que se debía respetar su derecho a tenerlas, y lo mismo pedía para mí. Creo que tenemos que exigir nuestra oportunidad para desarrollarnos en cualquier sentido, y nadie puede o debe obstaculizar esa oportunidad. No hace tanto tiempo, teníamos muy poca libertad acerca de varias cosas, la principal, era el libre pensamiento; actualmente, para tu bien, todo ha cambiado, tú puedes ser un libre pensador y nadie te mirará como un bicho raro; utiliza sabiamente tu libertad y explora. Yo tenía y tengo la capacidad de dar nacimiento a lo nuevo sin rechazar lo viejo, una poderosa intuición, y la capacidad de desapegarme de las ideas que considero como poco, cuestionables. Creía que no podía ser honesta en mis convicciones, sin averiguar otros puntos de vista, y mis deseos de “explorar” eran infinitos. Dicen que admitir la ignorancia, es el primer paso hacia la adquisición del conocimiento y me sentía y aún hoy me siento de lo más ignorante… así, que cuando escuchaba algo bastante improbable para la mayoría, me decía a mí misma ¿por qué no? “Sólo lo fantástico tiene posibilidades de ser verdadero” (Teilhard de Chardin) Mi alma entendía, sabía, lo que mi mente podría en un principio rechazar. Todos parece ser que tenemos el mismo objetivo en la vida: ser feliz. Pero la “felicidad” es personal y cada uno busca su camino para encontrarla, para mí encontrar “mi verdad” era un camino para lograrlo. Obviamente, yo entendía que cuando leía acerca de mi “Yo interior”, debían referirse a la divinidad que hay en todos nosotros, a las palabras de Jesucristo cuando decía que nos había hecho a su imagen y semejanza. ¿y dónde encontrar tales respuestas sino en mi interior? Pascal dijo: A las cosas terrenas, hay que conocerlas para amarlas; a las cosas divinas, hay que amarlas para conocerlas.

Cuenta una vieja leyenda hindú que hubo un tiempo en que todos los hombres eran dioses, pero abusaron de su divinidad, y entonces Brahma, el dios supremo, decidió despojarlos de su poder divino y ocultarlo en un sitio de donde sería imposible que lo recuperaran. El gran problema fue encontrar un buen escondite. Se convocó a los dioses menores a reunirse en asamblea para resolver ese problema, y propusieron lo siguiente: Enterremos la divinidad del hombre en la tierra. Pero Brahma respondió: No, eso no sería suficiente, porque el hombre podría excavar y recuperarla. Entonces los dioses contestaron: En ese caso, arrojemos la divinidad del hombre en lo más profundo de los océanos. Y Brahma respondió de nuevo: No, porque más tarde o más temprano el hombre explorará las profundidades de todos los océanos, y seguramente un día la encontraría y la traería a la superficie. Entonces los dioses menores concluyeron: No conocemos realmente un sitio donde esconder la divinidad humana. Parece no existir ningún lugar sobre la tierra o dentro del mar donde el hombre no pudiera encontrarla algún día. Entonces Brahma dijo: Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre: la esconderemos en lo más profundo de su ser, porque es el único sitio donde nunca se le ocurrirá buscar. La leyenda cuenta entonces que, a partir de ese momento, el hombre dio la vuelta al mundo, exploró, escaló, excavó y se sumergió en todos los mares, en busca de algo que se encuentra en su interior. (Lair Ribeiro, “Viajar en el Tiempo”)
Así que un día “desperté” y opté por dejar de aceptar pensamientos, que si bien, la sociedad daba por buenos yo no. Entonces poco a poco se abrió una fisura en mi mente y empecé a recordar, empecé a escuchar lo que mi “interior” me decía, empecé a hacer caso a mi intuición, y me encontré con barreras difíciles de atravesar, pensaban que había cambiado, que no era la misma de siempre y, no se daban cuenta de que siempre había sido así, que antes no actuaba como en realidad sentía, mis errores básicamente fueron por omisión y sumisión y, como todo lo cuestionaba, para todo encontraba respuestas diferentes, no les gustaba en lo que “de pronto” me había convertido. Nunca es tarde si la dicha es buena, dice la sabiduría popular, pero lo que más siento es que tardé muchos años en hacerme fuerte y decir lo que pensaba sin importarme si a los demás les agradaba o no, muchos años para no tener sensación de culpa al no pensar como la mayoría, muchos años en encontrar el equilibrio entre los extremos. Me sentiría agradecida y muy feliz si tú consigues empezar antes, no cierres la posibilidad a una verdad que no sea la de los demás. Qué alivio no tener que justificarme por lo que decía, no me importaba lo que los demás pensasen, simplemente sentía que “mi verdad” era lo mejor para mí, era lo que me llevaría a las respuestas de mis preguntas. El sendero hacia el conocimiento no es sencillo, nada realmente valioso se obtiene sin esfuerzo y, nada que merezca la pena es fácil. No existen cosas tales como “dones” o “suerte”, todo lo que uno tiene es el resultado de su esfuerzo. Lo que a uno le falta en comparación con otro, está latente en sí mismo y puede desarrollarse empleando los medios apropiados. Si hubieras comprendido bien este concepto, te preguntarás qué es lo que se debe hacer para obtener el conocimiento, creo que el siguiente relato te dará una idea.
Un joven fue a ver un sabio cierto día y le preguntó: señor, ¿qué debo hacer para convertirme en un sabio? El sabio no contestó. El joven, después de haber repetido su pregunta cierto número de veces con parecido resultado, lo dejó y volvió al siguiente día con la misma demanda. No obtuvo tampoco contestación alguna, y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta: ¿qué debo hacer para convertirme en un sabio? Finalmente el sabio lo atendió y se dirigió a un río que por allí corría. Entró en el agua llevando al joven de la mano. Cuando alcanzaron cierta profundidad, el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua, a pesar de sus esfuerzos para desasirse de él. Al fin lo dejó salir, y cuando el joven hubo recuperado el aliento, el sabio interrogó: Hijo mío, cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas? Sin vacilar contestó el joven: aire, quería aire. No hubieras preferido mejor riquezas, placeres, poderes o amor? ¿No pensaste en ninguna de esas cosas? No, señor, deseaba aire y sólo pensaba en el aire que me faltaba, fue la inmediata respuesta. Entonces, dijo el sabio, para convertirte en un sabio debes desear la sabiduría con la misma intensidad con que deseabas el aire. Debes luchar por ella y excluir todo otro fin de tu vida. Debe ser tu sola y única aspiración, día y noche. Si buscas la sabiduría con ese fervor, seguramente te convertirás en un sabio. ¿Qué es lo que más deseas?, si tuviéramos la oportunidad de que se nos concediera un solo deseo, pocas personas sabrían de verdad qué es lo que pedirían. ¿sabrías tu decirlo?
Y más o menos, todo empezó así…
No es cuestión ahora de contar mi historia, la verdad es que mi vida me parecía un desastre (La palabra desastre viene de dis: privación y astro, apartado de los astros), no tengo por menos que decirte que era un mal momento en mi vida, uno de esos momentos difíciles que todos tenemos, me sentía sola, triste, sin rumbo, sin objetivo personal alguno, estaba rodeada de gente pero me sentía sola y mis pensamientos estaban lejos, entonces no conocía un proverbio lapón que dice: Una gema no se pule sin fricción, ni un hombre se perfecciona sin pruebas, no sabía tantas cosas… Es curioso yo lo he llamado un mal momento y realmente fue lo mejor que me pudo pasar, porque gracias a esa etapa difícil de mi vida, hoy pienso como pienso y soy como soy, me agrada la evolución que he tenido, estoy feliz de haber llegado hasta aquí, y de ser como soy ahora. Es una sensación magnífica, gratificante, me hace sentirme fuerte y sobre todo me proporciona paz. Una tarde, sentada en un sillón, compadeciéndome y sin poder parar las lágrimas que se deslizaban de mis ojos, me quedé medio dormida y tuve… ¿un sueño?, percibí cerca de mí una imagen llena de luz que me dijo: tú así lo quisiste, tú lo elegiste, tú quisiste vivir estas experiencias. En aquel momento no comprendí nada, y aún así lo percibí como cierto, hizo que me sintiera bien, tranquila y con fuerzas para seguir. ¿a qué se refería?, ¿cómo voy yo a pedir vivir experiencias desagradables?, eso era absurdo, incomprensible, pero fue cuestión de tiempo el comprenderlo. Me sentía mal, triste y por “casualidad” un amigo que percibió cómo me sentía me sugirió que la Quiromancia quizás me ayudase y fui a que me leyeran mis manos. Lo cierto es que no le fue fácil, con el tiempo me di cuenta que nadie podía leer mis manos, de hecho más de una persona me las ha cerrado al verlas diciéndome que no podía y los que “supuestamente podían” hacían una lectura sobre las personas que me rodeaban, nunca sobre mí. Pero lo que sí me dijo era que tenía un potencial importante para el ocultismo. Y, fuera cierto o no, qué mas da, era un camino como otro cualquiera, yo necesita dirigir mis pasos hacia un lugar que no sabía dónde se encontraba, ¿por qué no empezar por este?, ahora pienso que Dios de alguna forma te va cerrando puertas para dirigirte exactamente donde debes ir. Ya conoces esta frase: Dios escribe derecho por renglones torcidos.

Anuncios

GRACIAS ABUELOS

ABUELOS

Dijo Ernest Hemingway que se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar. Superado con creces los sesenta, he aprendido que para el propio bienestar emocional la mayoría de las veces es mejor callar. Pero al ver tal desatino del trato de una nieta a su abuela, no puedo callar.  ¿La madre de esa niña no le ha enseñado como poco a respetar a sus mayores? Ni en las familias más humildes he visto ese desprecio de una niña a su abuela. Una niña que repite dos veces el gesto y mira sonriendo a su madre con gesto de complicidad esperando su aprobación. Doce años tiene la niña; doce años son considerados años suficientes para permitir a un niño elegir con qué progenitor quiere vivir, así que ya no es tan niña. Tampoco encuentro excusa para ese acto tan mezquino de una nuera hacia la abuela paterna de su hija de querer evitar una simple foto para demostrar quién manda. Craso error, las decisiones tienen consecuencias, buenas y malas, con el tiempo veremos el futuro de este vergonzoso y bochornoso incidente.  Pero claro de nuevo el refrán avala mis palabras: ni pidas a quien pidió ni sirvas a quien sirvió. No se puede pedir peras a un olmo. En el libro “El futuro de la humanidad” del escritor brasileño Augusto Cury que estoy leyendo actualmente hay una frase que traducida dice algo así: el embalaje o envoltura no cambia el recipiente.

La madre de esa niña debería saber que la convivencia de los abuelos con los nietos es sumamente positiva, porque lo que hacen es transmitir experiencia, conocimientos, valores, son archivos de familia y, sobre todo les dan mucho AMOR, es decir, les hacen mejores personas y dejan huella en las almas de sus nietos. Los padres deberían estar felices de poder contar con abuelos para ayudarles en su crianza, y, me consta que la mayoría consideran que sus hijos disfruten de unos abuelos es un privilegio. Y al padre de la criatura yo le diría que busque la fuerza necesaria para apoyar y honrar a su madre que le aseguro está sufriendo.

Al buen entendedor, pocas palabras bastan…

La historia tiende a repetirse porque la primera vez le prestamos muy poca atención. No estaría de más que esa mamá lea un artículo publicado en el año 2008,ABUELOS y como la vida se repite…

DÍA DE LA MUJER

 

Hoy 8 de marzo, día de la igualdad de la mujer, sé que lo que cabe esperar es un homenaje a la mujer. Pero yo quiero homenajear a la mujer de ayer, las que aún hoy dependen económicamente, o emocionalmente de sus maridos, hijos o cualquier otro parentesco por no haber tenido la oportunidad de evolucionar en todos los sentidos de forma independiente. Hay que recordar hoy a todas las mujeres tan injustamente tratadas por una sociedad gobernada por hombres. No sé si las mujeres de hoy son totalmente conscientes de lo privilegiadas que son. Quizás sus madres y sus abuelas les hayan referido que no hace tanto tiempo, las mujeres no tenían derecho, no ya al voto, sino ni tan siquiera opinar sobre infinidad de decisiones que atañían a su persona, los demás decidían por ellas, decidían sobre sus vidas, sobre sus pensamientos, sobre la educación de sus hijos etc. obligadas a elegir entre la vida eclesiástica o un casamiento impuesto por una sociedad que no les daba más oportunidad de sobrevivir que el matrimonio. Matrimonio por el cual se las despojaba entre otras cosas, de su herencia si la tuviera, ya que, a partir de ese momento, pasaba a ser del marido, su amo y señor. Las mujeres pasaban de la tutela paterna a la marital. Tanto que podían comprar tierras pero nunca vender, necesitaban la autorización del marido para viajar, para tener pasaporte, y hasta para trabajar. Pocas eran las afortunadas de esa época las que han podido estudiar, independientemente de la economía o cultura de su hogar, estudiar era privilegio de los hombres. Hoy mi recuerdo va para mi Madre, una de esas mujeres a la que, a pesar de tener grandes aptitudes, de su gran valía, se le negó la oportunidad de estudiar, y, así realizarse profesionalmente. ¿para qué estudiar? Si su fin como tantas otras era casarse, con aprender las labores del hogar era suficiente. Tal día como hoy dejó este mundo y espero de todo corazón que vuelva en un cuerpo de mujer y en una familia y una sociedad que le permita realizarse profesionalmente.

Mi homenaje es para esas mujeres, mi deseo es decirles que aún están a tiempo, que se valoren, se quieran, que se liberen y que tengan la fuerza para que estén con quien quieren estar. Un sabio dijo: No te quedes donde sólo te quieren cuando quieren.

Sopesa a quien le dedicas tu tiempo, porque le estás dando algo que nunca recuperarás.

8 DE MARZO

En nuestra mano está nuestro destino, toda decisión tiene consecuencias y lo que hagamos con los dones con los que Dios nos ha bendecido, es el privilegio que tenemos.

 

LA PIEDRA

El distraído tropezó con ella

El violento la utilizó como proyectil

El emprendedor construyó con ella

El campesino cansado la utilizó como asiento

Para los niños fue un juguete

David mató a Goliat y

Miguel Ángel le sacó la más bella escultura.

En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra,

Sino en el hombre.

No existe piedra en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.

Anónimo

PIEDRA

 

 

DISCURSO

PELOTAS

Obviamente no todos somos iguales. Dice un refrán mejicano que: Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde. Y, en consecuencia no todas las personas que pasamos por esta nuestra Tierra evolucionamos de igual forma y comprendemos el verdadero significado de lo que significa “evolución”. Afortunadamente, muchos comprenden a tiempo que hay que dar valor y prioridad a lo que de verdad importa. Sé que cada uno tiene sus tiempos, pero también sé que tarde o temprano, todos llegaremos a esa comprensión final de a qué hemos venido. En nuestro fuero interno sabemos la causa y el motivo de nuestra reencarnación actual y aunque no queramos reconocerlo a medida que pasa tiempo se exteriorizará, así que cuando antes “comprendamos” y “aceptemos” lo que merece la pena y lo que no, más felices seremos, sobre todo, sabiendo que esto nos ayudará a una futura mejor reencarnación. A mi juicio, junto a otras muchas personas que han “comprendido” está Bryan Dyson, presidente de Coca Cola que al dejar su cargo en su discurso de despedida dijo esto:

“Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire”. Estas son:

Tu Trabajo,

Tu Familia,

Tu Salud,

Tus Amigos,

Tu Vida Espiritual,

Y tú las mantienes todas éstas en aire.

Pronto te darás cuenta de que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo.

Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo…crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, ¡por eso ámala.

Vive intensamente y recuerda:

Antes de hablar… ¡Escucha!

Antes de escribir… ¡Piensa!

Antes de criticar… ¡Examina!

Antes de herir… ¡Siente!

Antes de orar… ¡Perdona!

Antes de gastar… ¡Gana!

Antes de rendirte… ¡Intenta!

ANTES DE MORIR…¡¡ VIVE!!

COCA COLA

Ya sabéis lo amiga que soy de los refranes, ahí va uno maltés.

Cámbiate a ti mismo y el mundo cambiará

Ahora medita y piensa que el pasado no puedes cambiarlo, pero el futuro SÍ.

VIVIR FELIZ

 

 

Qué mejor manera de volver a este mi blog, que compartir estos “consejos” de un sabio padre a su hijo.

 

  1. Jackson Brownes un padre preocupado por la felicidad y el bienestar de su hijo Adam.  Cuando éste se marchó de casa para ir a la Universidad, le escribió una serie de consejos pensando en lo que era importante transmitirle.

Adam tomó esos consejos, los fotocopió y los distribuyó entre sus compañeros. Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización para editar un libro con ellos. Tiempo después, con el título “Vivir Feliz” se convirtió en un Best Seller del que se han editado decenas de ediciones y millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.

 

  • Cásate con la persona correcta. De esta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria.
  • Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
  • Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
  • Ten un buen equipo de música.
  • Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
  • Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
  • Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
  • Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
  • Maneja coches que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
  • Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
  • No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
  • Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y le verás hacer fuerza).
  • Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
  • Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
  • Haz lo que creas que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
  • Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
  • Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.
  • Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
  • Recuerda el viejo proverbio: sin deudas, no hay peligros ni problemas.
  • No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
  • Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.
  • Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
  • Confía en Dios, pero cierra tu coche con llave.
  • Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’.
  • No confundas confort con felicidad.
  • Nunca confundas riqueza con éxito.
  • No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
  • No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.
  • Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.
  • Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
  • Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
  • No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
  • No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
  • Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
  • Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
  • Escucha el doble de lo que hablas (por eso tenemos dos oídos y una sola boca).
  • Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
  • Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.
  • Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
  • Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
  • Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
  • La gente más feliz no es la que necesariamente tiene lo mejor de todo, sino la que disfruta de cada instante de su vida.

H. JACKSON BROWN

 

Los números de 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 19.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 7 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

LA MALETA

Un hombre murió, y se dio cuenta que Dios se le acercaba llevando una maleta consigo.     BAG

Dios le dijo:

Bien hijo, es hora de irnos.

El hombre asombrado preguntó:

¿Ya? ¿Tan pronto? Tenía tantos planes…

Lo siento pero es el momento de tu partida.

¿Qué traes en la maleta? Preguntó el hombre; y Dios le respondió:

Tus pertenencias.

¿Mis pertenencias???

¿Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?

Dios le respondió:

Eso nunca te perteneció, eran de la tierra.

¿Traes mis recuerdos?

Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.

¿Traes mis talentos?

Esos no te pertenecieron, eran de las circunstancias.

¿Traes a mis familiares y amigos?

Lo siento, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.

¿Traes a mi mujer y a mis hijos?

Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.

¿Traes mi cuerpo?

Nunca te perteneció, ese era del polvo.

¿Entonces traes mi alma?

¡No! Esa es mía.

Entonces el hombre lleno de miedo le arrebató la maleta a Dios y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía…

Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, el hombre dijo:

¿Nunca tuve nada?

Sí, cada uno de los momentos que viviste fueron solo tuyos,

La vida es solo un momento… ¡¡¡ Un momento tuyo!!!

Por eso, mientras estés a tiempo disfrútala en su totalidad.

Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga…

¡¡¡Vive el ahora!!!

¡¡¡Vive tu vida!!!

Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, se quedan aquí.

NO TE LLEVAS NADA                                                                                                                                                                           RETORNO

No te olvides de SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena y, recuerda:

Felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces, está en armonía. (Gandhi)

 
Existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno es el ayer y otro el mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, creer, hacer y principalmente vivir. (Tenzin Gyatso 14º y actual Dalai Lama, el líder espiritual del Tíbet)

 

PIEDRAS

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó: BOTE VACÍO

“¿Está lleno?”

Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes.

El experto sonrió con ironía y repitió: “¿Está lleno?”

Esta vez los oyentes dudaron: “Tal vez no”.

“¡Bien!”. Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.

“¿Está lleno?” – preguntó de nuevo. “¡No!” – exclamaron los asistentes.

“Bien” – dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.

“Bueno, ¿qué hemos demostrado?” – preguntó.

Un alumno respondió: “Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas”.

“¡No!” – concluyó el experto: “Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.
¿Cuáles son las grandes piedras en tu vida? ¿Tu familia, tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, tu evolución, la persona amada?

Recuerda siempre cuáles son tus prioridades y ponlas en primer lugar, el resto encontrará su lugar.

STONE
El joven debe aprender. El viejo, aprovechar lo aprendido. Séneca