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Archive for the ‘MENTE Y CREENCIA’ Category

DADOSAparte del impulso natural de adoración, la religión evolutiva primitiva tuvo su origen en las experiencias humanas del azar: la así llamada suerte, los sucesos comunes. El hombre primitivo era un cazador de alimentos. Los resultados de la caza variaban constantemente, y esto dio origen inevitable a esas experiencias que el hombre interpreta como buena suerte y mala suerte. El infortunio fue un factor muy importante en la vida de los hombres y mujeres que vivían constantemente bajo el filo de la navaja de una existencia precaria y difícil.

El horizonte intelectual limitado del salvaje tanto concentra la atención sobre el azar que la suerte se torna un factor constante en su vida. Los urantianos primitivos luchaban por su subsistencia, no por un estándar de vida; vivían una vida llena de peligro en la que el azar jugaba un papel importante. El temor constante de lo desconocido y de las calamidades invisibles pesaba sobre estos salvajes como una nube de desesperación que efectivamente eclipsaba todo placer; vivían en temor constante de hacer algo que hiciera volver la mala suerte. Los salvajes supersticiosos siempre temían el soplo de la buena suerte; veían tan buena fortuna como un signo certero de calamidades futuras.

Este terror de la mala suerte constantemente presente era paralizante. ¿Para qué trabajar tanto y cosechar mala suerte —nada por algo— cuando era posible dejarse llevar y encontrar la buena suerte —algo por nada? Los hombres que no razonan olvidan la buena suerte —la toman como cosa natural— pero recuerdan dolorosamente la mala suerte.

El hombre primitivo vivía en la inseguridad y en el temor constante del azar — de la mala suerte. La vida era un estimulante juego de azar; la existencia, una empresa arriesgada. No es de extrañar que los pueblos parcialmente civilizados aún crean en el azar y manifiesten predisposiciones residuales por el juego de azar. El hombre primitivo alternaba entre dos poderosos intereses: la pasión de conseguir algo por nada y el temor de conseguir nada por algo. Este juego de la existencia era el interés principal y la suprema fascinación de la mente salvaje primitiva.

Más adelante los pastores compartieron estos sentimientos sobre el azar y la fortuna, mientras que los agricultores aun más recientes tenían clara conciencia del hecho de que las cosechas dependían de muchas cosas sobre las que el hombre tenía poco o ningún control. El agricultor se halló víctima de la sequía, las inundaciones, el granizo, las tormentas, las plagas y las enfermedades de las plantas, así como también del calor y el frío. Y puesto que todas estas influencias naturales afectaban la prosperidad individual, se las consideraban buena suerte o mala suerte.

Esta idea de azar y suerte colorearon fuertemente la filosofía de todos los pueblos antiguos. Aun en tiempos recientes en la sabiduría de Salomón está escrito: «Me volví y vi que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos».

La ansiedad era un estado natural de la mente salvaje. Cuando los hombres y las mujeres caen víctimas de una ansiedad excesiva, vuelven simplemente al estado natural de sus antepasados distantes; y cuando la ansiedad se vuelve realmente dolorosa, inhibe la actividad e instituye infaliblemente cambios evolutivos y adaptaciones biológicas. El dolor y el sufrimiento son esenciales para la evolución progresiva.

La lucha por la vida es tan dolorosa que ciertas tribus retrógradas aún hoy lloran y lamentan cada amanecer. El hombre primitivo constantemente se preguntaba: « ¿Quién me atormenta?». Al no hallar una fuente material de su sufrimiento, se contentó con una explicación espiritual. Así nació la religión del temor a lo misterioso, el respeto a lo invisible y el terror de lo desconocido. El temor a la naturaleza se volvió así un factor en la lucha por la existencia: primero por la presencia del azar y luego por la presencia del misterio.

Lo que el hombre civilizado considera superstición era tan sólo ignorancia en el salvaje. La humanidad ha sido lenta en aprender que no hay necesariamente relación alguna entre propósitos y resultados. Los seres humanos tan sólo ahora comienzan a darse cuenta de que las reacciones de la existencia aparecen entre las acciones y sus consecuencias. El salvaje trata de personalizar todo lo que sea intangible y abstracto, y de este modo tanto la naturaleza como el azar se vuelven personalizados como fantasmas —espíritus— y más adelante como dioses.

Pero seguir atribuyendo a causas sobrenaturales lo que resulta difícil de comprender no es más que una manera perezosa y conveniente de evitar toda forma de trabajo duro e intelectual. La suerte es meramente un término creado para amparar lo inexplicable en cualquier era de la existencia humana; define aquellos fenómenos que el hombre es incapaz de penetrar o no desea penetrar.  Azar es una palabra que significa que el hombre es demasiado ignorante o demasiado indolente para determinar las causas. El hombre considera los sucesos naturales como accidentes o mala suerte sólo cuando carece de curiosidad e imaginación, cuando la raza no tiene iniciativa ni sentido de la aventura. La exploración de los fenómenos de la vida más tarde o más temprano destruye la creencia del hombre en el azar, la suerte y los así llamados accidentes, sustituyéndola por un universo de ley y orden en el que los efectos son precedidos por causas definidas. Así pues, el temor a la existencia es reemplazado por la felicidad del vivir.

El salvaje consideraba el estornudo un intento abortivo del alma de escapar al cuerpo. Como estaba despierto y en vigilancia, el cuerpo podía abortar el intento de fuga del alma. Más adelante, el estornudo siempre fue acompañado por alguna expresión religiosa, como por ejemplo, « ¡que Dios te bendiga!»

Los antiguos creían que las almas podían entrar en los animales o aun en los objetos inanimados. Esto culminó en las ideas de identificación animal, como por ejemplo el hombre lobo. Era posible que el alma de un ciudadano, observante de la ley durante el día, le abandonase cuando dormía para meterse en un lobo u otro animal y cometer depredaciones nocturnas.

Los hombres primitivos creían que el alma estaba asociada con el aliento, y que sus cualidades podían ser impartidas o transferidas por el aliento. El cacique valeroso respiraba sobre el niño recién nacido, impartiéndole así valor. Entre los cristianos primitivos la ceremonia de donar el Espíritu Santo iba acompañada de respirar sobre los candidatos. Dijo el salmista: «Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca». Por mucho tiempo fue costumbre del hijo mayor tratar de aspirar el último aliento de su padre moribundo.

Más adelante se llegó a temer la sombra y reverenciarla, como el aliento. El propio reflejo en el agua también se consideraba a veces como prueba del ser doble, y los espejos se respetaban con miedo supersticioso. Aun ahora muchas personas civilizadas dan vuelta al espejo contra la pared cuando hay una muerte en la familia. Algunas tribus retrógadas aún creen que hacer retratos, dibujos, modelos o imágenes quita todo o parte del alma del cuerpo; por lo tanto estas cosas están prohibidas.

Se pensaba generalmente que el alma estaba identificada con el aliento, pero también estaba ubicada según distintos pueblos en la cabeza, el cabello, el corazón, el hígado, la sangre y la grasa. «La voz de la sangre de Abel que clama desde la tierra» expresa la creencia antigua de la presencia del fantasma en la sangre. Los semitas enseñaban que el alma residía en la gordura del cuerpo, y entre muchos comer grasa animal era tabú. La caza de cabezas fue un método para captar el alma del enemigo, así como también el quitarle el cuero cabelludo. En tiempos recientes los ojos se han considerado las ventanas del alma.

Los que mantenían la doctrina de tres o cuatro almas creían que la pérdida de un alma significaba incomodidad; dos, enfermedad; tres, muerte. Un alma vivía en el aliento, una en la cabeza, una en el cabello y otra en el corazón. Se aconsejaba que los enfermos deambularan al aire libre con la esperanza de volver a captar sus almas vagabundas. Los mejores curanderos intercambiaban según se suponía el alma enferma de una persona enfermiza por un alma nueva, el «nuevo nacimiento».

Las razas civilizadas modernas comienzan a salir del temor a los fantasmas como explicación de las vicisitudes de la suerte y de las desigualdades comunes de la existencia. La humanidad se está emancipando de la esclavitud de las explicaciones espíritu-fantasmales de la mala suerte.

Texto extraído del capítulo 86 del libro de Urantia.

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HOMBRE DE VITRUVIOSegún los ancestros de diferentes partes de nuestro mundo, nuestro cuerpo es sintiente y pensante. Por ejemplo en el caso de los ancestros de las tribus australianas, cuando una persona se hiere o enferma, la tribu se reúne a su alrededor junto con el enfermo y le canta pidiéndole perdón a la herida o parte afectada. Y esta entra automáticamente en remisión y se dan curaciones milagrosas.

Lo mismo ocurre en las asombrosas curaciones de los kahunas o médicos magos hawaianos, estos entran en oración directa con la parte afectada pidiéndole perdón en un acto de oración donde se involucran ellos, el paciente y todas las vidas durante las cuales ellos se han encontrado e involucrado con esa persona….y se dan curaciones consideradas milagrosas.

En el conocimiento ancestral Inka, todo es reciprocidad. Uno enferma cuando se llena de energía pesada o “hucha”, por tener actitudes egoístas y no dejar fluir el “sami” o energía ligera. Por ello en las curaciones se pide a la a la parte del cuerpo que se armonice con la pachamama y permita que el bloqueo se equilibre. Y la persona sana.

En el caso de los Lakotas en el norte, al cuerpo se le habla para informarle que una medicina va a curarlo y a la medicina también. Y lógicamente las personas sanan.

Como vemos, tomando algunos casos de medicina ancestral, llegamos a una interesante conclusión: Los ancestros aceptaban a las partes de nuestro cuerpo como un ser completamente inteligente y autónomo del cerebro…eso durante los últimos siglos se tomo como franca superchería o superstición. Pero veamos ahora los descubrimientos más recientes de la ciencia…te vas a quedar estupefacta.

La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune y luego en el digestivo.

LA INTELIGENCIA DEL SISTEMA INMUNE

La Dra. Bert descubrió (y luego lo confirmaron otros científicos), que existen tipos receptores inteligentes no sólo en las células cerebrales, sino en todas las células de todas partes del cuerpo (les llamaron en un principio neuropéptidos). Cuando comenzaron a observar las células del sistema inmunológico, por ejemplo, las que protegen contra el cáncer, las infecciones, etc., encontraron receptores de los mismos tipos que en el cerebro. En otras palabras, tus células inmunológicas, las que te protegen del cáncer y de las infecciones, están literalmente vigilando cada pensamiento tuyo, cada emoción, cada concepto que emites, cada deseo que tienes. Cada pequeña célula T y B del sistema inmunológico, produce las mismas sustancias químicas que produce el cerebro cuando piensa. Esto, lo hace todo muy interesante, porque ahora podemos decir que las células inmunológicas son pensantes. No son tan elaboradas, como lo es la célula cerebral que puede hacerlo en inglés o castellano, pero sí piensa, siente, se emociona y desea, se alegra, se entristece, etc. Y ello es la causa de enfermedades, de stress, cáncer…etc…cuando te deprimes entran en huelga y dejan pasar los virus que se instala en tu cuerpo.

LA INTELIGENCIA DEL SISTEMA DIGESTIVO.

Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento. Hoy sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos: un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la muerte de un familiar. Las reacciones del estómago son tan confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente complicadas.

LA INTELIGENCIA DEL HIGADO

Las células de colon, hígado y estómago también piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que llamamos “reacción visceral” es apenas un indicio de la compleja inteligencia de estos miles de millones de células. En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado en inteligencia durante millones de años.

LA INTELIGENCIA DEL CORAZON

Muchos creen que la conciencia se origina únicamente en el cerebro. Recientes investigaciones científicas sugieren de hecho que la conciencia emerge del cerebro y del cuerpo actuando juntos. Una creciente evidencia sugiere que el corazón juega un papel particularmente significante en este proceso. Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el corazón es reconocido actualmente por los científicos como un sistema altamente complejo, con su propio y funcional “cerebro”. O sea el corazón tiene un cerebro o inteligencia. Según nuevas investigaciones en el campo de la Neurocardiología, el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información. El sistema nervioso dentro del corazón (o el “cerebro del corazón”) lo habilita para aprender, recordar, y para realizar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral. Aparte de la extensa red de comunicación nerviosa que conecta al corazón con el cerebro y con el resto de cuerpo, el corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico.

El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo. Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles.

RECOMENDACIONES:

Las investigaciones del Instituto HeartMath sugieren que respirando con Actitud, es una herramienta que le ayuda a sincronizar su corazón, mente y cuerpo para darle una coherencia psicofisiológica más poderosa. Al usar esta técnica regularmente pruebe 5 veces al día usted desarrollará la habilidad para realizar un cambio de actitud durable. Con Respirando con Actitud, usted se enfoca en su corazón y en el plexo solar mientras respira con una actitud positiva. El corazón automáticamente armonizará la energía entre el corazón, mente y cuerpo, incrementando la conciencia y la claridad.

HOMBRE DE VITRUVIO

“… y también el ombligo es el punto central natural del cuerpo humano, ya que si un hombre se echa sobre la espalda, con las manos y los pies extendidos, y coloca la punta de un compás en su ombligo, los dedos de las manos y los de los pies tocarán la circunferencia del círculo que así trazamos. Y de la misma forma que el cuerpo humano nos da un círculo que lo rodea, también podemos hallar un cuadrado donde igualmente esté encerrado el cuerpo humano. Porque si medimos la distancia desde las plantas de los pies hasta la punta de la cabeza y luego aplicamos esta misma medida a los brazos extendidos, encontraremos que la anchura es igual a la longitud, como en el caso de superficies planas que son perfectamente cuadradas”.

Somos muchos los que creemos en el conocimiento de nuestros ancestros, ancestros de diferentes culturas y partes del mundo y que han llegado a conclusiones similares sobre el poder que tiene la mente sobre nuestras enfermedades. Doy fe de ello, porque a mí me ha ocurrido, sé que es fácil decirlo y difícil ponerlo en práctica, pero la buena noticia es que se consigue. Un simple cambio de actitud en nuestras vidas, nos asegura grandes dosis de buena salud.

Y, como en otras ocasiones, comparto los artículos que a mi parecer os puedan ser útiles para vuestro bienestar, así que transcribo este artículo publicado en el blog de, Gloria Elena.

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ROSACRUZEl sendero hacia el conocimiento directo no es fácil. Nada realmente valioso se obtiene sin esfuerzo. Nunca se repetirá demasiado que no existen cosas tales como “dones” o “suerte”. Todo lo que uno tiene es el resultado del esfuerzo. Lo que a uno le falta en comparación con otro, está latente en sí mismo y puede desarrollarse empleando los medios apropiados. Si aquel que ha comprendido bien este concepto preguntara qué es lo que debe hacer para obtener el conocimiento directo, el siguiente relato le dará la idea fundamental del ocultismo.

Un joven fue a ver un sabio cierto día y le preguntó: señor, ¿qué debo hacer para convertirme en un sabio? El sabio no contestó. El joven, después de haber repetido su pregunta cierto número de veces con parecido resultado, lo dejó y volvió al siguiente día con la misma demanda. No obtuvo tampoco contestación alguna, y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta: ¿qué debo hacer para convertirme en un sabio?

Finalmente el sabio lo atendió y se dirigió a un río que por allí corría. Entró en el agua llevando al joven de la mano. Cuando alcanzaron cierta profundidad, el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua, a pesar de sus esfuerzos para desasirse de él. Al fin lo dejó salir, y cuando el joven hubo recuperado el aliento, el sabio interrogó:

Hijo mío, cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas?

Sin vacilar contestó el joven: aire, quería aire.

No hubieras preferido mejor riquezas, placeres, poderes o amor? ¿No pensaste en ninguna de esas cosas?

No, señor, deseaba aire y sólo pensaba en el aire que me faltaba – fue la inmediata respuesta.

Entonces, dijo el sabio, para convertirte en un sabio debes desear la sabiduría con la misma intensidad con que deseabas el aire. Debes luchar por ella y excluir todo otro fin de tu vida. Debe ser tú sola y única aspiración, día y noche. Si buscas la sabiduría con ese fervor, seguramente te convertirás en un sabio.

Este es el primer requisito fundamental que todo aspirante al conocimiento oculto debe poseer: un deseo ardiente, una sed abrasadora de conocimiento oculto; pero debe ser con un deseo intenso de ayudar a la humanidad, un olvido completo de sí mismo para trabajar para los demás.

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DESDOBLAMIENTOEl mal y las mentiras maliciosas pueden destruir lo que es bueno si son aquéllas bastantes fuertes y repetidas a menudo. Pero recíprocamente: tratando de buscar el mal, el bien, con el tiempo lo malo se trasmutará en bueno. Si la forma que se construye para disminuir el mal es débil, no tendrá efecto alguno, y será destruido por la forma maligna; pero si es fuerte y se repite frecuentemente, su acción destruirá el mal y lo substituirá por el bien. Este resultado, si se comprende bien, no se produce luchando contra el mal negándolo, o mintiendo, sino buscando el bien. El ocultista científico practica rápidamente el principio de buscar el bien en todas las cosas, porque sabe la fuerza que este principio tiene para anular el mal.

Si el sentimiento que nos produce la impresión de un objeto o de una idea es de Interés, tiene el mismo efecto sobre esa impresión que la luz solar sobre la planta. Esa idea crecerá y florecerá en nuestras vidas. Si, por otro lado, el sentimiento producido por una percepción es de Indiferencia, se marchitará como una planta puesta en sótano oscuro. El interés provoca las fuerzas de atracción o Repulsión. La indiferencia simplemente marchita el objeto o idea contra el cual se dirige, por lo menos en lo que concierne a nuestra relación con ellos.

La extensión del cuerpo vital del hombre más allá del cuerpo físico es poco más o menos de una pulgada y media. La parte que está fuera del cuerpo denso es muy luminosa y tiene el color parecido al de una flor de melocotonero recién abierta. Ciertas personas que poseen ligeras ráfagas de clarividencia suelen verla, pero no creen ver nada especial y no saben generalmente, qué es lo que pasa ante su visión. El cuerpo denso se construye en la matriz de este cuerpo vital durante la vida antenatal, y, con una sola excepción, es la copia exacta, molécula por molécula, del cuerpo vital. Así como las líneas de fuerza en el agua son los conductores para la formación de los cristales de hielo, así también las líneas de fuerza en el cuerpo vital determinan la forma del cuerpo denso. En todo el mundo, el cuerpo vital es el constructor y restaurador de las formas densas. Si así no fuera, si el corazón etérico no restaurara el corazón físico, bien pronto se rompería éste bajo la presión de la corriente que continuamente fluye de él. Todos los abusos que cometemos con el cuerpo denso hacen reaccionar el cuerpo vital, en lo que está en su poder, y siempre se encuentra luchando contra la muerte del cuerpo denso.

La única excepción arriba indicada es que el cuerpo vital del hombre es femenino o negativo, mientras que el de la mujer es masculino y positivo. En este sentido tenemos la clave de numerosos problemas intrincados de la vida. La mujer da salida a sus emociones por la polaridad indicada, porque su cuerpo vital genera un exceso de sangre y la obliga a trabajar bajo una presión interna enorme que rompería las aberturas del cuerpo físico, si no hubiera una válvula de seguridad, el flujo periódico, y otra válvula que son las lágrimas, y que limitan la presión en ocasiones especiales, pues las lágrimas son realmente una “hemorragia blanca”.

El hombre puede tener, y tiene emociones tan fuertes como la de las mujeres, pero generalmente puede suprimirlas sin lágrimas porque su cuerpo vital negativo no genera más sangre que la que puede dominar fácilmente.

Cuando una persona se desmaya, o se cae de una altura, o se hiela, el cuerpo vital abandona el cuerpo denso, cuyos átomos se vuelven momentáneamente inertes por consecuencia; pero cuando resucita o vuelve en sí, los “puntitos” tornan a insertarse en los átomos densos. La inercia atómica hace que se resistan un tanto a volver a vibrar como antes, lo que es causa de esa sensación de fatiga y aniquilamiento que se nota en tales ocasiones, pero no ordinariamente, por la misma razón de que estamos conscientes de cuando se para o se pone a andar un reloj: pero no nos fijamos en su tictac cuando sigue marchando.

Hay ciertos casos en los que el cuerpo vital deja parcialmente el cuerpo denso, como cuando se nos “duerme un brazo”, por ejemplo. Entonces la mano etérea del cuerpo vital puede verse flotando sobre el brazo denso, como un guante, y los “puntitos” producen ese cosquilleo especial que se siente cuando penetra nuevamente en el brazo físico.

El peligro de contraer una enfermedad es mucho mayor cuando las fuerzas vitales son escasas, que cuando se está en robusta salud.

En los casos en que se amputa parte del cuerpo, el éter planetario es el único que acompaña a la parte separada. El cuerpo vital separado y el cuerpo denso se desintegran sincrónicamente después de la muerte. Y así sucede con la contraparte etérica del miembro o la parte amputada. Se irá desintegrando conforme lo haga la parte densa, y puede probarse que el hombre conserva la parte etérica, porque si se trata de una mano amputada, puede sentirse dolor y sufrimiento en ella durante algún tiempo. Existe cierta relación entre el miembro amputado y la parte etérica, independientemente de la distancia.

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LIBRO DE URANTIASegún El Libro de Urantia, escrito entre 1922 y 1955, de autor desconocido, (aunque el texto nos indica que ha sido escrito directamente por criaturas celestiales o sobrehumanas) Urantia es el nombre dado al planeta Tierra. Parece demostrado por Martín Gardner que los “recopiladores” fueron el Doctor William Sadler y su familia que al parecer recibieron la información a través del sueño. Estos seres celestiales utilizaban al ser humano dormido como modo de transmisión. Este libro es una obra espiritual, teológica y filosófica acerca de Dios, la ciencia, la religión y el destino y, declara ser la quinta revelación en la historia de nuestro planeta. Nos dice que la primera revelación fue hace medio millón de años con la aparición de las seis razas de color y la fundación de una ciudad llamada Dalamatia por el Príncipe Planetario Caligastia, con el propósito de ayudar al hombre a convertirse de cazador a labriego. Pero la adhesión del Príncipe a la causa de la rebelión de Lucifer, interrumpió y frustró los avances logrados. La segunda revelación fue hace 37.000 años, coincidiendo con la llegada de Adán y Eva al planeta Tierra, a una zona llamada Ehdén, al parecer actualmente situada en el norte del Líbano con el propósito de mejorar genéticamente la raza humana. La misión era mejorar la calidad genética de las razas humanas a través del cruce de estas con su progenie; pero antes de realizarse por completo la misión, Eva se dejó engañar por Cano y Serapatia los cuales, sin saberlo fueron utilizados en la trampa urdida por Caligastia y Daligastia. Eva, fue impaciente y pensando que mejoraría la raza humana cometió el error de procrear con un humano, Cano, padre de Caín.

Para los que estén interesados en este tema y no quieran bucear en sus 2000 páginas, os iré relatando algo de lo que allí está escrito, que suscita mi perplejidad.

La segunda revelación tuvo lugar hace treinta y siete mil años, cuando Adán y Eva llegaron a Urantia en una zona llamada Ehden (actualmente en el Norte del Líbano) con la misión de mejorar la calidad genética de las razas humanas a través del cruce de éstas con su progenie. Esto no llegó a concretarse porque pocos siglos después de su llegada (cuando su progenie aún no llegaba al millón de individuos) Eva cayó en el error de procrear con un humano, contraviniendo la indicación divina de que sólo su progenie podía proceder de esa manera. Este error de Eva y la decisión incondicional de Adán de acompañar a su consorte en cualquier destino que le correspondiera por su error hicieron que ambos perdieran su condición de inmortalidad y que poco más de un siglo a partir de la falta, murieran de vejez.
Vuestro mundo, Urantia, es uno de muchos planetas habitados similares que juntos comprenden el universo local de Nebadon. Este universo, juntamente con otras creaciones similares, forma el súper universo de Orvonton, desde cuya capital, Uversa, proviene nuestra comisión. Orvonton es uno de los siete súper universos evolucionarios del tiempo y del espacio que rodean la creación de la perfección divina que no posee ni principio ni fin, el universo central de Havona. En el corazón de este universo central y eterno está la Isla estacionaria del Paraíso, el centro geográfico de la infinidad y la morada del Dios eterno.

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KYBALIONLos labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender. Kybalión

El Quinto Elevado Principio de la Enseñanza Iniciática que nos legó el Maestro Hermes Trismegisto nos dice que:
Todo fluye y refluye; todo tiene sus periodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.

La ley de compensación es la que hace que la oscilación en una dirección determine otra oscilación en sentido contrario; en el plano físico tenemos numerosos ejemplos de esta ley. Las estaciones se equilibran unas a otras de la misma manera, el péndulo de un reloj oscila hasta cierto punto hacia la derecha y de allí vuelve a oscilar hacia la izquierda otro tanto. Cualquier objeto arrojado hacia arriba, tiene que recorrer el mismo camino de vuelta. Los hermetistas afirman que esta ley también se aplica a los estados mentales. El hombre que sufre agudamente también es capaz de gozar en igual grado; el hombre que sólo es capaz de escaso dolor, solo es capaz de gozar de escaso placer

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NUESTRO CUERPO

Swami VishnudevanandaEl cuerpo físico se compone de cinco elementos, determinados: tierra, agua, aire, fuego y éter. Hecho de sangre, carne, grasa, huesos, médula, etc., en sánscrito es llamado deha, porque decae en la vejez y tiene varios estados de existencia que son nacimiento, crecimiento, cambio, decadencia y muerte. El cuerpo sutil o astral está compuesto por diecinueve elementos, que son cinco órganos de acción, cinco aires vitales, cinco órganos de conocimiento y los cuatro principios mentales llamados mente, intelecto, subconsciente y ego. El cuerpo astral es un medio de experimentar placer y dolor. Se disuelve solamente cuando el hombre alcanza su liberación final y se hace uno con Dios. El cuerpo causal es llamado así por ser la causa y origen de los otros dos. Cinco cubiertas o seres cubren el alma o espíritu. Del mismo modo que un almohadón cubre una almohada, así el alma está cubierta por cuerpo, aire vital, mente, intelecto y cuerpo causal. Estos cinco seres son conocidos como: el ser material o ser vital; el ser mental; el ser intelectual, y el bendito ser de bienaventuranza.

El ser material del cuerpo físico denso está hecho de cinco elementos: tierra, agua, aire, fuego y éter. Compuesto de materia, está destinado a ser materia otra vez; así, cuando el cuerpo es enterrado, sus componentes se convierten en fuerza material para animales y plantas.

El ser vital está hecho de aires vitales y cinco órganos de acción.

El ser mental se compone de mente, subconsciente y cinco órganos de conocimiento.

El ser intelectual consiste en intelecto y ego, actuando en conexión con los cinco órganos de conocimiento u órganos sensoriales.

El último es un ser de bienaventuranza porque, a través de él, el alma individual experimenta los efectos del buen hacer. Mientras dormimos, experimentamos la alegría, bienaventuranza, calma y paz que se obtienen por medio de esta cubierta. Los tres atributos del ser de bienaventuranza se conocen como priya, que es la alegría experimentada cuando se mira un objeto. Moda, la gran alegría que se siente al poseer el objeto que uno desea, y pramoda, la excelsa alegría experimentada después de disfrutar el objeto que uno desea. Estos cinco seres o vehículos se dividen en tres cuerpos: físico, astral y causal. El físico tiene solamente un vehículo, el material. El astral tiene tres: el vital, mental e intelectual, y el cuerpo causal posee el último, el vehículo de bienaventuranza. En el estado de vigilia, cuando el hombre actúa en su cuerpo físico, funcionan los cinco vehículos. En el estado de ensueño, el cuerpo físico no trabaja nunca, de tal manera que el hombre actúa con cuatro. En el estado de sueño profundo solamente, actúa el vehículo de bienaventuranza. Existencia, nacimiento, crecimiento, mutación, decadencia y muerte son las propiedades del cuerpo físico. Hambre, sed, calor y frío son las propiedades del ser vital. Pensamiento, duda, codicia, cólera, alegría, depresión, desilusión, etcétera, son las propiedades del ser mental. Discriminar y tomar decisiones son las funciones del ser intelectual y experimentar la felicidad es la función del ser bienaventurado.
Swami Vishnudevenanda (El Libro de YOGA)

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