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Posts Tagged ‘Apolo’

FogataLos orígenes de la fiesta del fuego son dudosos, unos dicen que proviene de una de las grandes fiestas irlandesas denominada las Baltené que se celebraban en honor al dios celta Belenus, dios del Sol, la Luz y el Fuego, su nombre significa brillante, cuya compañera era Sirona, la diosa de los manantiales y se realizaba el día uno de mayo; otros creen que provienen de la fiesta del solsticio de verano en honor al dios griego Apolo, donde se encendían hogueras purificadoras; los romanos le dedicaban una fiesta de similares características a la diosa de la guerra Minerva (Atenea para los griegos) donde saltaban tres veces sobre las llamas de un fuego para purificarse y ahuyentar los malos espíritus. Alban Heruin es el nombre dado por los celtas a estas fiestas en honor al Sol, celebrando así la noche más corta del año es decir, cuando el Sol era visible durante más tiempo en el cielo y así entendían que las hogueras eran una forma de alabanza al astro rey, creyendo que de esta manera atraían bendiciones sobre los hombres y las cosechas. La noche más corta del solsticio de verano se produce el 21 de junio, pero la Iglesia la adaptó a la festividad de San Juan.

La noche del 23 al 24 de junio, es la noche de San Juan, la noche mágica en que los espíritus conceden deseos, es la noche que se ruega a los dioses que el año venidero sea mejor, la noche donde en la mayoría de los lugares donde se celebran, se queman muebles, ropas y trastos viejos en la calle simbolizando los acontecimientos negativos del año anterior y que queremos hacer desaparecer de nuestras vidas. El ritual más común es escribir el nombre de la persona o la circunstancia que quieres que desaparezca de tu vida y quemarlos para así librarnos de ello. Otro rito es escribir un deseo y enterrarlo en la madre tierra o depositarlo bajo el colchón hasta la próxima noche de San Juan. El agua también es un símbolo de esta festividad y, así de forma parecida a los ritos del 31 de diciembre de Yemanjá, quien tiene oportunidad después de saltar tres veces a través de una fogata, se adentra en el mar durante unos minutos y rezando una oración recibe de él la energía de la diosa.

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MITOLOGÍA DE ESCORPIO

escorpioEscorpio, con las garras y el aguijón listos para la batalla, fue un siervo de Apolo y creado para destruir al concupiscente y vanidoso Orión, violador de doncellas y matador de bestias. Los escorpiones son arácnidos nocturnos, escurridizos y muy agresivos siendo, de acuerdo a los especimenes fósiles, una de las criaturas terrestres más antiguas. Tienen en la cola un aguijón que inyecta un veneno capaz de matar a un adulto. Cuando el escorpión se enfurece, él mismo se clava el aguijón sin quererlo y se causa la muerte a sí mismo. Scorpius era temido por Orión, pero admirado por los dioses por su fuerza, furia y grandeza.

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apolo-solEl Sol ha sido adorado en todas las antiguas civilizaciones y venerado como fuente de vida, conciencia y espiritualidad. Él conduce el carro del Sol, que se toma muchas veces por el mismo astro-solar en su recorrido diario. Fue llamado Ra en el Egipto, en Grecia fue Helios y en Roma Apolo. Apolo es hijo de Zeus y de Latona. Es dios de la belleza masculina, de las estaciones y de la creatividad. Vencedor de los Juegos Olímpicos. Simboliza al arquetipo superior de hombre. Su madre tuvo dificultades para darle a luz, pues todas las ciudades temían recibir a tan poderoso dios al nacer, porque el oráculo decía que iba a ser muy presuntuoso y poderoso. Aquí vemos el símbolo de que no todos los pueblos están dispuestos a vivir de acuerdo a la verdad solar. La isla de Delos accedió por fin a recibirle, pero sólo a condición de que en esa tierra Apolo levantara un poderoso templo para un oráculo. Apolo nació mientras los cisnes daban siete vueltas a Delos y cantaban. El cisne en la simbología es el representante de la serenidad, la paz y la belleza espiritual. Luego fue alimentado con néctar y ambrosía. Al poco de nacer, mató al dragón serpiente Pitón, símbolo de la obscuridad del invierno. Rechazado por la diosa Hestia, Apolo no se desposó nunca, pero tuvo numerosas uniones con mortales y una numerosísima posteridad. A pesar de que tenía un bello cuerpo, juventud y una voz encantadora fue rechazado también por Dafne que, para no ser poseída por él, se convirtió en laurel. Esto había sucedido porque Apolo, enorgullecido por su victoria sobre la serpiente Pitón, se atrevió a desafiar al dios Amor y a sus dardos. El hijo de Venus sacó de su carcaj la flecha del amor, con punta de oro y la del odio y el desdén, con punta de plomo. Cupido o Amor dirigió la primera contra Apolo y disparó la segunda a Dafne. Apolo adoptó aquel laurel y se lo puso de corona. Otras desgracias le esperaban aún al dios solar. Presenció la muerte de su hijo Esculapio, famoso médico a quien Júpiter aniquiló con sus rayos, castigándole por haber resucitado a Hipólito. Apolo, que no se atrevía a tomar venganza en Júpiter, dio muerte a los Cíclopes, los cuales forjaban el rayo de Zeus; pero esto mereció un castigo, pues Apolo fue arrojado del cielo y condenado a vagar errante un año sobre la tierra, sujeto a los mismos infortunios que los mortales. Entonces él buscó asilo junto a Admeto, rey de Tesalia y, convertido en un simple pastor, guardó durante muchos años los rebaños de éste, simbolizando así la naturaleza y el amor a la vida. El enseñó a los pastores a saborear las delicias de la existencia campestre, el murmullo de los riachuelos, el silencio de las noches y el canto de los pájaros. En otra ocasión el sátiro Marsias, notable flautista, desafió a Apolo, pero este último superó al primero con el maravilloso sonido de su flauta. Aquí, la crueldad de Apolo empañó su gloria, pues luego de vencer a Marsias lo desolló vivo. Después de su destierro, Apolo fue llamado de nuevo al Olimpo, aunque nunca dejó de darse unas escapaditas para visitar a sus amigos mortales. Faetón, hijo de Apolo y Clímene, tuvo un día un altercado con un compañero suyo, quien le ofendió diciendo que no era hijo del Sol. Faetón logró convencer a su padre para que le dejara un solo día conducir el Carro del Sol para demostrar a su amigo quién era, a pesar de que Apolo le aconsejó que no lo hiciera. Como Faetón se obstinaba cada vez más, Apolo enganchó los cuatro corceles blancos al carro del Sol y orientó a su hijo: “en tu vuelo no seas excesivamente tímido o demasiado audaz; evita llegar al cielo o descender hasta la tierra; sigue un camino equidistante, el único que te conviene”. En las inexpertas manos de Faetón los impetuosos corceles corrían demasiado veloces en la bóveda azulada, amenazando unas veces abrazar el cielo y, otras, secar el agua de los ríos. Entonces fue cuando los etíopes tomaron el tinte negro que hoy conservan y los desiertos de África perdieron su vegetación. Júpiter, alarmado, echó mano del rayo y mató a Faetón, quien cayó como un torbellino en el Erídano. Sus hermanas, desesperadas, se convirtieron en álamos, mientras que su amigo Cicno se transformó en cisne. Se ha de tener en cuenta que el Sol ama a sus hijos y sus obras creativas y sufre por ellos. Apolo, no sin cierta reticencia, aceptó que las ceremonias del templo de Delfos fueran dedicadas no sólo a él, sino también a Dionisios. Apolo representaba el espíritu de la luz, mientras que Dionisios era la noche, el sueño y el misterio. Se produjo una cierta confusión entre ambos, hasta tal punto que en algunas estatuas del templo estaba Apolo representado por delante y Dionisios por detrás. Para Plutarco, Apolo representa “lo que verdaderamente existe” y lo que se mantiene estable, mientras que los otros dioses cambian. En el arquitrabe del Templo del dios había una E (ei), que el filósofo interpretaba como “Tú eres”. En Delfos, desde la primavera a otoño se hacía culto a Apolo, pero en los tres meses de invierno, cuando él iba al país de los hiperbóreos, era reemplazado por Dionisios.

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lunaArtemisa era la diosa de las sociedades matriarcales. Hija de Leto (Latona en la mitología romana) y hermana de Apolo. Se le atribuye la fertilidad. Fue Isis para los egipcios, representada como un hombre con la Luna nueva en la cabeza y la Luna vieja en los brazos. El buey Apis egipcio está relacionado con el Sol y la Luna. Es el símbolo del Ojo de la Noche (la Luna) por sus cuernos formando creciente y también por su color (negro y blanco). Ese toro lleva sobre la lengua un escarabajo (consagrado al Sol), que simboliza la inteligencia Iniciática. En la Tierra esta diosa recibe los nombres de Diana o Delia, en el cielo se le denomina la Luna o Febea y, el de Hécate o Proserpina en los infiernos. De ahí que Diana sea denominada diosa triple, triple Hécate, diosa de tres formas (triforme).
Representa tres niveles de calidad: la inferior, los infiernos, la mediana, terrestre y la superior el cielo. Así podemos entender por qué Diana es la diosa de la caza; por un lado, el polo de la feminidad y, por otro, el de la agresividad femenina. Entregada al ejercicio varonil de la caza, acabó la diosa por volverse insensible a las delicadas inclinaciones propias de su sexo. Ella no quería casarse y ninguno de los pretendientes que intentó conseguir su amor pudo lograrlo. Diana sólo deseaba correr por la selva y los prados, escalar los montes y cruzar las profundas riberas con un grupo de jóvenes cazadoras. La naturaleza maléfica de esta mujer divina se demuestra en lo que sucedió con Acteón, un joven cazador que, hallándose en el bosque con sus compañeros, se separó del grupo para ir a beber a un arroyuelo del valle de Gargafia, consagrado a Diana. Resultó que en ese mismo arroyo descansaban Diana y sus ninfas de la agotadora cacería. Las ninfas, al advertir el ruido de Acteón al acercarse, lanzaron un grito de espanto y Diana, indignada contra el cazador temerario, cogió agua de la corriente con sus manos y se la echó a la cara. Acteón quedó convertido en ciervo y sus propios perros, al verle, se lanzaron sobre él destrozándolo, pues de su boca no pudo salir la frase: “soy Acteón, vuestro amo”. Sin embargo, su naturaleza superior, romántica y sensible, se ve reflejada en que a ella le gustaba pasear de noche bajo los rayos de la Luna y fue en uno de esos paseos cuando se enamoró del pastor Endimión, mortal que había sido condenado por la severa Juno, la celosa esposa de Júpiter, a dormir treinta años seguidos. Ella esperó a que despertara y entonces le declaró su amor, olvidando sus promesas de castidad. Le obsequió según se cuenta con cincuenta hijas y un varón. Se decía de ella que aseguraba un parto apacible a sus favoritas.

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hermesEn Grecia se le llamó Hermes, que significa mensajero o intérprete. Es hijo de Júpiter y de la ninfa Maya. Mercurio, el mismo día de su nacimiento se sintió ya tan apuesto y robusto que luchó con Cupido, le derribó de una zancadilla y robó su carcaj. Mientras los dioses le felicitaban por su victoriosa hazaña, el pequeño dios robó la espada a Marte, el ceñidor a Venus, el tridente a Neptuno y el cetro a Júpiter; y estuvo a punto de hurtarle el rayo a su padre, Zeus, si no hubiera sentido temor de quemarse los dedos. Es el dios de los ladrones y de los tramposos. A pesar de que el joven dios era el niño mimado de Júpiter, a su padre se le terminó la paciencia y lo envió a la tierra para que se formara en su juventud. Mercurio fijó su residencia terrestre en Tesalia, donde pasó su juventud. El también desterrado Apolo se dedicaba entonces por allí a guardar el ganado del rey Admeto y, el dios de la rapidez, se aprovechó de un momento en que el dios solar tocaba la flauta para llevarse el rebaño y esconderlo en el bosque. Apolo le descubrió y se enfadó tremendamente con él, pero hizo las paces con Mercurio, porque éste dio al inmortal solar su lira de 7 cuerdas, inventada por él y hecha con una concha de tortuga y cuerdas de tripa de buey tirante. A su vez, Apolo obsequió a Mercurio con una varilla de avellano que tenía la propiedad de apaciguar las disputas y reconciliar a los enemigos. Mercurio, para asegurarse de que la varilla tenía ese poder, la interpuso entre dos serpientes que luchaban ferozmente, enroscándose las dos inmediatamente alrededor de la varilla, formando el famoso Caduceo de Mercurio. Otra denominación de este símbolo es la de Gran Arcano. Mercurio aspiró a mayores triunfos, recorriendo las grandes ciudades y mostrándose hábil en los lugares públicos con las facultades de la elocuencia y la disertación. Por ello los oradores y los retóricos se pusieron bajo su protección. No tardó en ser adorado por los comerciantes y mercaderes. Hay que hacer notar que las palabras mercader, mercancía, mercantil, etc., derivan de Mercurio. Mercurio maduró y se gano la confianza de Júpiter, quien le llamó de nuevo a la corte celestial, nombrándole mensajero de los dioses. Allí es el más ocupado de los dioses y bien felicitado por los demás. El realiza los encargos de los demás miembros del Olimpo, dando recados y realizando negociaciones públicas, secretas, serias o frívolas, haciendo prácticamente de todo: espía, embajador, etc. Se puede decir que está siempre a las órdenes de los dioses. Cuando Io, víctima de los celos de Juno o Hera (esposa de Júpiter), fue convertida por ésta en oveja y entregada a Argos, Hermes, mandado por Zeus, durmió al monstruo tocando la flauta, cerrándole así sus cien ojos y luego le mató. Libertó a Marte de la prisión en que le habían encerrado los Gigantes, usando para ello el casco de Hades, que hacía invisible a quien lo llevaba. Dio a Nefele el carnero llamado vellocino de oro, que salvó a sus hijos Friso y Hele. Entregó a Ulises la rama de moli, planta mágica que salvó al héroe de los hechizos de Circe. Guió a Hércules a los infiernos y lo vendió a Onfala. Salvó a Dionisios, recién nacido, de la persecución de Juno. Acompañó a Juno, Afrodita y Atenea al monte Ida, donde se iba a celebrar el juicio de Paris. Encadenó a Prometeo en el monte Cáucaso, condujo a Baco hasta donde estaban las ninfas de Nisa, acompañó a Plutón cuando éste raptó a Proserpina, y mucho más. Hermes inventó el arte de encender fuego frotando dos maderos. Se representa a Mercurio como un hombre de eterna juventud (física y mental). Su gorro, su caduceo y sus talones están provistos de alas. En su mano derecha empuña el caduceo y en la izquierda tiene una bolsa con dinero. En los caminos de gran tránsito había estatuas de Mercurio para señalar a los viajeros el camino correcto y, también en las encrucijadas de varias vías, con tantas caras como caminos convergían allí. Mercurio también es el encargado de conducir a las almas, después de la muerte física, hasta el reino de Hades sin que equivoquen el camino.
Los filósofos consideraban a Hermes el creador del lenguaje y la expresión viva del pensamiento divino y humano. En tiempos de Platón se le relacionaba con la divinidad egipcia Thot o, lo que es lo mismo, Hermes Trimegisto.

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PETICIONES

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Todos hemos pedido en alguna ocasión algo a seres que creemos tienen la potestad de conceder nuestras peticiones, sobre todo en situaciones difíciles; ya que como dice el refrán popular, no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que no truena. Probablemente tales situaciones la mayoría de las veces las hubiéramos podido evitar tomando las decisiones adecuadas, pero somos humanos y estamos aquí para errar y corregirnos.  Unos oran a su Dios, otros a diferentes  Santos en los que tienen depositada su fe, otros piden  ayuda y protección a sus familiares fallecidos, otros hacen sus peticiones al ver pasar una estrella fugaz, otros creen que pueden hacer una petición al visitar por primera vez una iglesia, otros a su Ángel de la Guarda… Y como supongo que habrá ocasiones en tu vida en que quieras hacer alguna petición, sin menospreciar a ninguno de los antes mencionados, te hablaré  de YEMANJA, a la que le tengo una especial devoción. No sin antes decirte que debes tener cuidado con lo que pides, porque es posible que se te conceda, no nos vaya a ocurrir lo mismo que a Deífoba, Sibila (En la mitología griega y en la romana, cualquier mujer inspirada con poderes proféticos por el dios Apolo) de Cumas, a la que el dios  Apolo le había prometido concederle todos sus deseos, y ella le pidió vivir tantos años cuantos granos de arena había en su mano, pero se le olvidó pedir la eterna juventud por lo cual se fue consumiendo y su deseo  de morir no podía cumplirse. De todas maneras te diré que cuando se pide un deseo, siempre debe decirse: “que se me conceda si es para mi bien”, porque, no siempre sabemos  si nuestra petición a la larga puede resultar una pesadilla.  Su festividad es el  31 de diciembre,  es la Reina del Mar y es el día en que los devotos le agradecen todo lo recibido y hacen nuevas peticiones para el año entrante. Si tienes el mar cerca, debes arrojar siete monedas al mar al mismo tiempo que pides el deseo, ella lo concederá. Y si no estás cerca del mar, puedes igualmente manifestar tus deseos, cuando tengas la oportunidad de ir al mar,  le arrojas las monedas, ella es complaciente y acepta el pago aplazado. Y, aún a riesgo de repetirme, vuelvo a advertirte que los amuletos, pueden traerte buena o mala suerte, sólo si tú crees en ello. A  unas personas les funcionará y a otras no, el resultado sólo depende de la fe que se tenga en ello. No existen amuletos mágicos, ni en un sentido ni en otro; si no crees en algo, ese algo nunca te afectará, ni para bien ni para mal.  No existen conjuros, o amuletos de amor, ni para atraer al ser amado, ni para perjudicarlo, no dejes que te engañen. El mal de ojo no existe, es la mala conciencia de cada uno el que hace que cuando alguien te maldice te ocurra algo malo, es tu sentimiento de culpa por una mala acción, lo que te lleva a que en algunos casos se cumplan las “maldiciones”, es tu mente, es una autosugestión negativa, no le otorgues a nadie un poder que no tiene. Hoy en día no existen hechiceras como Circe. En la mitología griega, Circe era capaz de convertir a los seres humanos en animales, sin embargo sus víctimas conservaban la razón, y sabían lo que les había ocurrido. Durante su travesía, el héroe griego Odiseo visitó la isla de Circe con sus compañeros, a los que ésta transformó en cerdos. Con el fin de ayudar a sus hombres, Odiseo recurrió al dios Hermes, de quien recibió una hierba que lo hizo inmune a los encantamientos de Circe. La obligó a restablecer la forma humana de sus compañeros y, sorprendida de que alguien pudiera resistirse a sus sortilegios, se enamoró de Odiseo. Que no te convenzan de lo contrario, las personas que están dispuestas a hacer un conjuro para perjudicar a otro por dinero, se darán cuenta de que la vida es un boomerang y ese  daño que intentan inflingir, regresará a ellos tarde o temprano. Sólo quienes creen en la eficacia de las prácticas maléficas pueden resultar sus víctimas. El único poder que la Geoecia (magia negra) y la brujería poseen es el que se les atribuya, pues en sí mismas tales prácticas no poseen fuerza alguna. Lo opuesto se llama Teurgia, es decir, magia blanca o divina para la comunicación con los ángeles y espíritus planetarios. Aunque te he dicho que no me gusta dar consejos, en este tema sí que lo voy a hacer; huye de los charlatanes en la  adivinación, te dirán sólo lo que quieras oír.  Cualquier objeto que  encuentres, una concha en la playa, una piedra en el campo, cualquier cosa en cualquier lugar, si te llama la atención o simplemente te gusta, puede ser un talismán para ti si tú quieres que lo sea. Te  dará toda la suerte que tú quieras que te dé, todo es cuestión de sugestión.

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