Y, como sé que se suele dar por “bueno” o solemos dar más “credibilidad” a las opiniones de los que consideramos importantes o famosos aunque nos sean desconocidos; citaré reflexiones de otras personas que seguro habrás oído hablar de ellas.
Y, como sé que se suele dar por “bueno” o solemos dar más “credibilidad” a las opiniones de los que consideramos importantes o famosos aunque nos sean desconocidos; citaré pensamientos de otras personas que seguro habrás oído hablar de ellas.
Este texto corresponde al epitafio de Benjamín Franklin, político, científico e inventor, (1706 – 1790).
“Aquí yace El cuerpo de Benjamín Franklin, impresor; semejante a la cubierta de un viejo libro. Con las páginas arrancadas y los versos abandonados. Con el título y los cantos dorados borrados. La obra no se perderá. Pues, como él creía, reaparecerá de nuevo. En una edición nueva y más elegante. Revisada y Corregida por el Autor”.
